El Gobierno impulsa una amplia reforma tributaria y un régimen de incentivos para medianas inversiones
La iniciativa incluye la eliminación de impuestos internos, cambios en Ganancias para personas y empresas, estímulos al mercado inmobiliario y la creación del nuevo RIMI, un régimen para inversiones medianas. El objetivo oficial es bajar costos, simplificar tributos y promover la actividad económica.
El Gobierno nacional presentó un paquete tributario que propone modificaciones de alcance general en materia impositiva y productiva, con el propósito de reducir la presión fiscal, reactivar sectores económicos y promover nuevas inversiones. La reforma contempla cambios en el Impuesto a las Ganancias, beneficios para la construcción y el mercado inmobiliario, eliminación de impuestos internos y la creación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una versión acotada del RIGI diseñada específicamente para pymes y empresas nacionales.
Uno de los puntos centrales del borrador refiere al Impuesto a las Ganancias. Para estimular el mercado de alquileres y aumentar la oferta, se prevé eximir los ingresos provenientes de inmuebles destinados a vivienda. Además, se propone eliminar los impuestos cedulares sobre renta financiera y operaciones de compraventa de propiedades. Desde enero de 2026, quedarían exentos los resultados por ventas de inmuebles adquiridos desde 2018 y la transferencia de derechos sobre esas propiedades, lo que se sumaría a la ya anunciada eliminación del ITI.
En paralelo, también quedaría exenta la renta financiera de fuente argentina, incluyendo acciones y obligaciones negociables sin cotización y ADRs, aunque las monedas digitales continuarán alcanzadas.
Para el sector empresarial, el proyecto plantea una reducción en las alícuotas de Ganancias a partir de los ejercicios fiscales de 2026. La escala media pasaría del 30% al 27% y la máxima bajaría del 35% al 31,5%, manteniéndose la escala inicial en 25%. Asimismo, se introduce una actualización por IPC de los quebrantos impositivos desde 2025, con el objetivo de evitar distorsiones en períodos inflacionarios.
En cuanto al IVA, el borrador establece que los sistemas de riego agroindustrial tributarán a una alícuota reducida de 10,5%, y que los establecimientos de invernada podrán equiparar su valuación con la de los establecimientos de cría, para mejorar la competitividad del sector ganadero.
Un capítulo destacado del proyecto es la eliminación de impuestos internos para una amplia variedad de bienes y servicios. Entre ellos se encuentran pólizas de seguros, telefonía celular y satelital, objetos suntuarios, automóviles, motocicletas, embarcaciones deportivas, aeronaves y productos electrónicos. De este modo, quedarían gravados únicamente el tabaco, las bebidas alcohólicas, cervezas y bebidas analcohólicas. Con esta medida, el Gobierno asegura que busca abaratar costos de producción y consumo, especialmente en sectores como la industria automotriz y electrónica.
El proyecto incluye además la creación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), destinado a proyectos productivos que se ejecuten durante los dos primeros años de vigencia. El régimen abarca la adquisición, fabricación o importación de bienes muebles nuevos amortizables —con excepción de vehículos automotores— y la realización de obras afectadas a actividades productivas. Quedan excluidos los activos financieros y bienes de cambio.
Los montos mínimos de inversión serán los siguientes:
- Microempresas: USD 150.000
- Pequeñas empresas: USD 600.000
- Medianas tramo 1: USD 3.500.000
- Medianas tramo 2: USD 9.000.000
- Grandes empresas: USD 30.000.000
Entre los beneficios fiscales se destacan la amortización acelerada en Ganancias, la posibilidad de deducir bienes amortizables en dos cuotas anuales y la amortización total en el primer año para equipamiento específico, como tecnologías de riego o eficiencia energética. En materia de IVA, los créditos fiscales generados por inversiones podrán solicitar devolución tras tres períodos fiscales, siempre dentro del cupo anual que establecerá el Ministerio de Economía.
El régimen contempla causales de exclusión y caducidad para empresas con quiebra, deudas fiscales firmes o condenas por delitos tributarios. En caso de incumplimiento, se deberá reintegrar los beneficios con intereses y multas.
Con este paquete, el Gobierno apuesta a reducir la carga impositiva, estimular el consumo, dinamizar la construcción y atraer inversiones productivas, en un contexto económico que busca recuperar competitividad y actividad en diversos sectores.
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