La industria textil perdió más de 24.000 empleos y atraviesa uno de los peores momentos de su historia
Un informe de la Fundación Pro Tejer advirtió una fuerte caída de la producción, el empleo y la inversión en la industria textil argentina. El sector trabaja con apenas el 36,6% de su capacidad instalada y registra niveles de actividad comparables solo con los de la pandemia.
La industria textil argentina atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años. Un informe de la Fundación Pro Tejer reveló que, desde diciembre de 2023, el sector perdió más de 24.000 puestos de trabajo registrados, mientras la producción, la inversión y la actividad continúan en retroceso.
El estudio señala que la producción textil cayó 23% interanual en abril y acumula un descenso del 31% respecto de 2023. En tanto, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 8,8% en comparación con el mismo mes del año pasado y acumula una baja del 15,4% en el primer cuatrimestre.
Seis de cada diez máquinas están paradas
La fuerte retracción de la actividad provocó que las fábricas trabajen con apenas el 36,6% de su capacidad instalada, el nivel más bajo para este período del año, con excepción de los meses más críticos de la pandemia.
Esto significa que seis de cada diez máquinas permanecen inactivas, reflejando la magnitud de la caída del sector.
Cierre de empresas y pérdida de empleo
El deterioro también impactó sobre el entramado productivo.
Desde diciembre de 2023 cerraron 874 establecimientos vinculados a la cadena textil, de indumentaria, cuero y calzado, lo que representa una disminución del 14% en la cantidad de empresas.
En materia laboral, el sector lidera la pérdida de empleo privado registrado en el país, con una baja del 20%, equivalente a 24.097 puestos de trabajo. En el mismo período, la industria manufacturera en su conjunto perdió más de 76.000 empleos.
Precios por debajo de la inflación y menor rentabilidad
El informe también destaca que los precios de la indumentaria crecieron muy por debajo de la inflación.
En mayo, el rubro aumentó apenas 0,3% mensual y 12% interanual, frente a una inflación general del 2,1% mensual y 33,2% anual.
Desde Pro Tejer sostienen que muchas empresas están liquidando stock para afrontar costos operativos, lo que reduce aún más la rentabilidad del sector.
Más importaciones y menos inversión
Otro dato preocupante es el incremento del ingreso de productos terminados importados.
Mientras las importaciones de insumos disminuyeron por la menor actividad local, las compras del exterior de indumentaria y confecciones alcanzaron niveles récord, con aumentos del 73% y 45%, respectivamente.
Además, la inversión continúa en caída: las importaciones de bienes de capital descendieron 46% en los primeros cinco meses del año, una situación que, según la Fundación Pro Tejer, compromete la competitividad futura de la industria nacional.
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