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El Gobierno de Entre Ríos reforzó los preparativos ante los posibles efectos de El Niño y comenzó a coordinar con los municipios un esquema de respuesta frente a eventuales lluvias intensas, crecidas e inundaciones.

El gobernador Rogelio Frigerio encabezó una reunión con intendentes de las localidades consideradas más vulnerables y funcionarios de distintas áreas provinciales. El objetivo fue analizar escenarios y definir anticipadamente cómo actuar en materia de evacuación, seguridad, salud, infraestructura y asistencia a las familias.

El mandatario advirtió que el tiempo para prepararse es limitado y sostuvo que las proyecciones disponibles ubican a septiembre como el comienzo del período de mayor atención.

“Tenemos que estar preparados. Las consecuencias están a poco de llegar”, señaló Frigerio, quien remarcó que el Estado debe intentar minimizar el impacto sobre la población.

Preparan centros de evacuación

Uno de los puntos centrales del encuentro fue determinar cuántas personas podrían necesitar asistencia en un escenario desfavorable y qué capacidad tienen actualmente los municipios para recibirlas.

La Provincia busca que los lugares destinados a evacuados estén identificados y acondicionados previamente, además de garantizar atención sanitaria, seguridad, alimentos y los recursos necesarios para los traslados.

Frigerio anticipó además que el lunes se reunirá con autoridades nacionales para analizar qué asistencia podría aportar Nación.

En caso de una emergencia de magnitud, las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas podrían tener participación en las tareas de evacuación y asistencia.

Concordia trabaja con un escenario de hasta 8.000 evacuados

La mayor preocupación está puesta en las localidades históricamente expuestas a las crecidas de los ríos.

En Concordia, el intendente Francisco Azcué explicó que los especialistas trabajan con diferentes proyecciones para el comportamiento del río Uruguay.

Según indicó, se contempla un nivel de entre 14,50 y 15 metros, mientras que en un escenario extremo, si el río alcanzara los 16 metros, podrían contabilizarse alrededor de 8.000 personas que necesitarían evacuación o asistencia.

Actualmente, la ciudad cuenta con aproximadamente 4.000 plazas preparadas para recibir evacuados.

Azcué señaló que la planificación toma como referencia una posible creciente similar a la registrada durante 2015.

Policía y Bomberos preparan recursos

El esquema preventivo contempla también la participación de la Policía de Entre Ríos y los Bomberos Voluntarios.

El ministro de Seguridad provincial, Néstor Roncaglia, indicó que se trabaja en una coordinación estratégica y que estarán disponibles gomones, equipamiento especial y centros de monitoreo.

También se analizaron las defensas contra inundaciones existentes en diferentes localidades y la necesidad de profundizar tareas preventivas, como la limpieza de arroyos y canales de desagüe.

Septiembre, bajo especial seguimiento

Las estimaciones meteorológicas e hidrológicas serán actualizadas permanentemente, pero el Gobierno provincial trabaja bajo la hipótesis de que desde septiembre podrían comenzar a sentirse los efectos más importantes.

“Las crecientes traen complicaciones y necesitamos estar listos en todas las áreas”, sostuvo Frigerio.

La estrategia provincial apunta ahora a anticiparse: identificar lugares de evacuación, disponer recursos, preparar el sistema sanitario y coordinar a municipios, fuerzas de seguridad y organismos nacionales antes de una eventual emergencia.

Autor: admin