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La música rioplatense está de luto. Rubén Rada murió este miércoles a los 83 años, luego de atravesar un delicado cuadro de salud que lo mantuvo internado durante aproximadamente un mes.

La noticia fue comunicada por la familia del artista a través de sus redes sociales oficiales y rápidamente generó repercusiones y mensajes de despedida.

Conocido popularmente como “El Negro Rada”, fue cantante, compositor, percusionista, actor y una de las personalidades fundamentales de la cultura uruguaya.

El hombre que llevó el candombe mucho más allá de Uruguay

Omar Rubén Rada Silva nació el 16 de julio de 1943 en Montevideo y desde muy pequeño estuvo relacionado con la percusión, las comparsas y el candombe.

A lo largo de más de seis décadas de trayectoria logró algo que definiría buena parte de su obra: combinar las raíces afro-uruguayas con el rock, jazz, funk, pop y diferentes expresiones de la música latinoamericana.

Integró agrupaciones fundamentales como El Kinto y Tótem, mientras que posteriormente participó de Opa junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso, llevando esa fusión musical a escenarios internacionales.

Canciones que atravesaron generaciones

Rada también desarrolló una extensa carrera como solista y construyó un repertorio que encontró enorme repercusión a ambos lados del Río de la Plata.

Entre sus canciones más recordadas aparecen “Las manzanas”, “Mi país”, “Cha-cha, muchacha”, “Dedos”, “Blumana”, “Montevideo”, “Muriendo de plena” y “Loco de amor”.

Uno de los grandes momentos de popularidad de su carrera llegó con el álbum “Quién va a cantar”, publicado en el año 2000 y producido por Cachorro López.

Su música tuvo una relación especialmente cercana con Argentina, donde Rada fue durante décadas una figura reconocida y querida.

Una trayectoria reconocida internacionalmente

Su aporte artístico recibió numerosos reconocimientos. En 2011, la Academia Latina de la Grabación le concedió el Grammy a la Excelencia Musical, distinguiendo su trayectoria y contribución a la música latinoamericana.

También recibió premios Gardel y Graffiti y la Medalla Delmira Agustini, entregada por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay.

Pero probablemente su mayor reconocimiento haya estado en algo difícil de medir con premios: haber logrado que el candombe viajara, se fusionara y llegara a públicos y generaciones completamente diferentes.

Un legado que seguirá sonando

Rada mantuvo además una estrecha relación artística con las nuevas generaciones y compartió proyectos y escenarios con sus hijos Matías, Julieta y Lucila Rada.

También dedicó parte de su producción al público infantil, demostrando una versatilidad que atravesó prácticamente toda su carrera.

Con su muerte desaparece físicamente una de las grandes figuras de la cultura popular del Río de la Plata, pero queda una enorme producción musical.

Rubén Rada tenía 83 años. Más de seis décadas de música, candombe y canciones quedan como parte de su legado.

Autor: admin