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Argentina se juega una parada durísima ante Serbia en el Mundial de básquet
La Selección se mide ante los balcánicos en los cuartos de final.
Argentina se juega una parada bravísima ante Serbia en el Mundial de básquet, en China, porque el rival es una de las potencias históricas de este deporte. La ex Yugoslavia marcó una era y, luego de su disgregación, la cultura basquetbolística se vio en Serbia y Montenegro (a quien la Selección venció con la "palomita" de Manu Ginóbili en Atenas 2004), Serbia y Croacia.
Fue espectacular el arranque de Argentina en Dongguan, porque en 2m20 pudo adelantarse 12-4 gracias a un goleo repartido y a una buena presión sobre los serbios.
Nicolás Brussino, Facundo Campazzo (con un triple), una volcada de Marcos Delía, dos libres de Patricio Garino y un triple de Luis Scola marcaban a las claras que la Selección se movía la pelota hasta encontrar al mejor tirador.
Claro que Serbia era implacable a la hora de atacar el aro y buscar los rebotes ofensivos. Era lógico, teniendo en cuenta su altura en todos los puestos. Y cuando Argentina flaqueó en la ofensiva y encima comenzó a llenarse de faltas y a mover el banco, los europeos lo aprovecharon.
En una ráfaga de Bogdan Bogdanovic, Marco Guduric y Nemanja Bjelica, Serbia igualó 16-16 y comenzó otro partido. Campazzo hacía estragos con sus 6 asistencias en el cuarto y con conversiones de un lado; Serbia lastimaba con sus penetraciones.
Pero Argentina terminó con mejor cara en esos 10 minutos iniciales, por dos dobles de Gabriel Deck para irse 25-23 al minidescanso. Para darle descanso a los titulares y para no cargarse de faltas, ingresaron Tayavek Gallizzi, Máximo Fjellerup y hasta Agustín Cáffaro, quien conoció la rudeza del gigante Boban Marjanovic, ex compañero de Ginóbili en la NBA.








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